Capítulo 1 · video Tiago el Cinturón Blanco y el dragón que se comió el sol
Tiago, con el cinturón brillando, se da vuelta en el camino de la montaña para correr hacia el pueblo Clic o pasa el mouse para ver el clip

Escena 6

La decisión

El cinturón de Tiago sigue brillando. Frente a él, la montaña es enorme. Oscura. Callada.

Tiago aprieta los dientes. Da el primer paso hacia la montaña. El viento frío le toca la cara.

Otro paso. Las casas del pueblo quedan atrás. Los héroes ya se fueron. Nadie más va a subir.

Se detiene.

El pecho le late fuerte. Puede seguir solo. El cinturón brilla. La leyenda de Fabio suena en su cabeza: cuidar el pueblo… cuidar a quienes quieres.

Entonces piensa en las cosas que quiere.

Jugar. El karate. Nadar. Jugar con sus amigos. Jugar con su hermana.

Le da miedo.

—Si voy… y si no vuelvo… —piensa—. No voy a ver eso otra vez.

El miedo le aprieta la garganta.

Pero… ¿y Marco?

Marco es su mejor amigo. Entrenan juntos. Se ríen juntos. Cuando algo es difícil, Marco siempre está cerca.

—Si subo solo… —piensa Tiago—. ¿Y si no alcanzo? ¿Y si el dragón es demasiado grande?

Mira la montaña. Mira la calle que va hacia la casa de Marco.

El peso de la decisión le aprieta la panza. Ir solo parece más rápido. Ir por Marco parece… más fuerte.

—No puedo solo —piensa—. Juntos somos más fuertes.

Gira y corre hacia la casa de Marco.

Las zapatillas golpean el suelo. El brillo del cinturón va con él, como una lucecita en la calle gris.

Va a contarle todo. El sol. El dragón. El pueblo gris. Y a pedirle que venga.

Un héroe también pide ayuda.