Capítulo 1 · video Tiago el Cinturón Blanco y el dragón que se comió el sol
Tiago, con traje y cinturón blancos, entrena en el dojo junto a Marco, con cinturón naranja, y Sofía, con cinturón amarillo, mientras el maestro Fabio, con cinturón negro, los mira Clic o pasa el mouse para ver el clip

Escena 2

El dojo

En el dojo, la sala de kárate, la luz entraba por las ventanas grandes y olía a madera limpia. Tiago se puso su traje blanco y se ató su cinturón blanco, bien apretado. A su lado estaba Marco, su mejor amigo, alto y delgado, con su cinturón naranja.

—Casi no vengo —le susurró Tiago—. Tenía flojera.

—A mí también me pasa —dijo Marco, y los dos se rieron bajito.

Al otro lado, Sofía, su compañera de clase, se ajustó su cinturón amarillo y respiró hondo.

El maestro Fabio, con traje blanco y cinturón negro, se quedó detrás de ellos, mirándolos. Tenía el bigote fino y los ojos tranquilos. No gritaba nunca. No le hacía falta.

—Cierren los ojos y respiren —dijo—. Uno… dos… tres. Bien. La fuerza viene cuando estás calmado.

Tiago dio golpes rectos: uno, dos, uno, dos, hasta que le brillaron las mejillas de sudor. Marco lanzó sus puñetazos de lado y Sofía bajó en su postura firme, contando los pasos en voz bajita. Nadie se reía de nadie: todos practicaban.

Una vez, Tiago se cansó y bajó los brazos. El maestro Fabio solo respiró hondo, despacio. Tiago respiró igual… y volvió a levantar los puños.

—Eso es, Tiago —dijo el maestro—. No te rindas cuando cuesta. Eso también es karate.

Juntos siguieron. Al final de la clase, Tiago ya no tenía flojera: salió contento, con su traje blanco y su cinturón blanco.